Encontramos la fábrica, negociamos por ti y te conseguimos las muestras antes de que pagues nada. Pruebas con un pedido pequeño y decides. Sin líos de idiomas ni aduanas.
Esto es un simulador con la horquilla que se maneja habitualmente en el sector, no una oferta. Tu cifra real depende del producto, el volumen y de lo que consigamos negociar — y solo la sabremos tras analizar tu caso.
Horquilla general del 15–30 % entre precio de distribuidor y precio de fábrica. No es una promesa ni una garantía de ahorro: hay productos donde el margen es mayor y otros donde importar no compensa. Si es tu caso, te lo diremos.
Quiero saber mi cifra real →La mayoría de negocios compra siempre a los mismos distribuidores: mismo catálogo que la competencia, mismos márgenes ajustados, misma exposición si algo falla.
Comprar directamente de fábrica cambia esa ecuación — pero exige tiempo, contactos y saber moverse entre verificaciones, negociación, calidad y aduanas. Ahí entramos nosotros.
Somos una empresa joven, y lo decimos abiertamente. Por eso no te pedimos que confíes a ciegas: te lo demostramos con muestras y un primer pedido pequeño.
Analizamos tu caso y buscamos fábrica sin coste ni compromiso.
Pedimos el muestrario a la fábrica y corre de nuestra cuenta. Lo tocas tú.
La misma persona de principio a fin. Sin call centers ni cadenas de intermediarios.
Cinco fases pensadas para que tú nunca pongas dinero a ciegas. Primero tocas el producto, luego pruebas con poco, y solo entonces decides si seguimos.
Nos cuentas qué vendes, a qué precio compras hoy y qué te gustaría mejorar. Con eso vemos si podemos ayudarte de verdad. Si no compensa importar tu producto, te lo decimos en esa misma llamada.
Localizamos fabricantes que encajan con tu producto y tu volumen, en el país que más te convenga. No estamos atados a ningún mercado: buscamos donde mejor salga la relación entre calidad, precio y plazo para tu caso. Comprobamos que existen y que fabrican lo que dicen. Después pedimos el muestrario y lo pagamos nosotros: tela, materiales, acabados. Tú lo tocas y lo comparas con lo que vendes ahora.
Si las muestras te convencen, negociamos en tu nombre: precio, mínimos, plazos y forma de pago. Buscamos condiciones de pago escalonadas para que no tengas que adelantar todo el pedido de golpe.
El primer pedido es pequeño a propósito. Sirve para que compruebes calidad real, plazos reales y cómo trabajamos, arriesgando lo mínimo. Antes del embarque se inspecciona la producción: solo se carga lo que cumple con la muestra que aprobaste.
Cuando el pedido de prueba funciona, nos encargamos de todo de forma recurrente: transporte, documentación, aranceles y despacho aduanero hasta tu almacén. Tú pides; nosotros absorbemos la complejidad.
No prometemos milagros: prometemos proceso. Cada fase tiene controles pensados para que el riesgo lo absorbamos nosotros, no tu negocio.
Pedimos el muestrario a la fábrica y te lo llevamos sin coste. Si no te gusta lo que tocas, no hemos hecho nada y no debes nada.
No te pedimos que arriesgues un contenedor entero para probarnos. Empiezas con poco y escalas solo si te convence.
Lo que apruebas físicamente queda como estándar del pedido. Antes de embarcar se inspecciona contra esa muestra.
Hay productos donde importar no merece la pena. Preferimos perder la operación antes que meterte en un pedido que no encaja.
No es una llamada de ventas. Es una conversación para ver si puedo ayudarte, y si no puedo te lo digo y ya está.
Me cuentas qué vendes y a qué precio lo compras hoy. Con eso ya sé si hay margen o no.
Te digo si puedo mejorarlo, con una horquilla realista. Si no compensa importar tu producto, te lo digo ahí mismo y no te hago perder más tiempo.
Si hay encaje, pido las muestras. Corren de mi cuenta. Tú las tocas y decides sin haber puesto un euro.
No te vuelvo a llamar si no quieres. Nada de insistir ni de perseguirte por teléfono.
Monté ASR porque vi lo mismo en tienda tras tienda: negocios comprando caro a los mismos dos mayoristas porque importar les parecía imposible. Mi trabajo es que deje de parecerlo. Hablas conmigo de principio a fin.
Por eso trabajamos con muestras y con inspección previa al embarque. La muestra que apruebas queda como referencia del pedido, y antes de que la mercancía salga de fábrica se revisa contra ella. Además, el primer pedido es pequeño precisamente para que el riesgo sea mínimo mientras compruebas cómo trabaja el proveedor.
No es lo habitual. En importación lo normal es negociar un pago escalonado: una parte al confirmar el pedido y el resto cuando la mercancía está lista o embarcada. Negociamos esas condiciones en tu nombre y te las explicamos antes de que firmes nada.
Nada. La primera conversación, el análisis de tu caso y las muestras corren de nuestra cuenta. Si hay encaje, te presentamos una propuesta clara con nuestros honorarios antes de dar cualquier paso.
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